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domingo, 21 de septiembre de 2014

Todo está listo para competición de Pesca a Mosca por equipos más importante de España…


XVI Open Internacional de Clubes de Pesca a Mosca en León, Trofeo Diputación Provincial…

Del 25 al 28 de Setiembre Santa Marina del Rey (León) recibe los mejores pescadores de España, Francia y Portugal

Participan 24 equipos de toda España, Francia y Portugal

El equipo leonés de ALPM “A”,  pretende renovar el título de campeón…

Este jueves, 25 de Setiembre, en los Salones Victoria, presentación y cena leonesa

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Texto y fotos: E. García Carmona
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Jordi Bayón y Luis Mª Fdez. Luengo, organizadores.
Este próximo jueves, día 25 de Setiembre, la localidad leonesa de Santa Marina del Rey, con su máxima autoridad local al frente, junto con la organización del evento, El Club Bañezano de Pesca que sustituye a ALPM, se vestirá de gala para recibir a pescadores llegados de toda la geografía española y el extranjero, en uno de los acontecimientos deportivos de pesca más esperados del calendario nacional, la XVI EDICIÓN DEL OPEN INTERNACIONAL DE CLUBES- Trofeo Diputación Provincial de León-.

El equipo leonés de ALPM “A”, se proclamó campeón del “XV Open Internacional de Clubes - Trofeo Diputación de León de Pesca a Mosca”, siendo esta la undécima vez que este club consigue la victoria de este singular certamen truchero.

¿Quién será el nuevo campeón en 2014?
La incógnita se desvelará el día 28 de Setiembre, después de que los veinticuatro equipos participantes, provenientes de España, Francia y Portugal,  se hayan batido sobre las aguas del Órbigo.

Alpm "B" subcampeón en 2013
El pasado año, el equipo leonés de ALPM “A” fue el mejor. Estaba integrado por: Juan Carlos Castro “EL Bola”, Juan M. Barrientos, Sergio Luna y Rubén Santos.
ALPM “B”, fue subcampeón y en él figuraban pescadores de la talla de: Julio Hernández, Julio César González, Rubén Álvarez y David Calzado, que no pudieron revalidar el título de 2012.

Los cinco equipos mejor clasificados el pasado año, fueron:

1º ALPM “A”, DE LEÓN.
2º ALPM “B”, DE LEÓN.

3º C.N. HONDARRIBIA, PAÍS VASCO.

4º FLY FISHER´S HOUSE, PAÍS VASCO.

5º CLUB LA VERA, EXTREMADURA.



La calidad de todos los pescadores participantes hará posible que el Open Internacional de Clubes de Pesca a Mosca “Trofeo Diputación de León”, sea uno de los más disputados aunque teniendo siempre presentes a los pescadores leoneses que en esta competición están demostrando ser los mejores con diez entorchados en su haber.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Por tierras y ríos de Salamanca y Ávila...


Pescando en el EDS del Tormes, el embalse de El Burguillo y en Villagonzalo II

Lo mejor, la amistad compartida con buenos amigos en la Casa Rural  El Dolmen y La Senderilla, en Bernuy-Salinero (Ávila)...

El EDS del Tormes una fiesta de amigos con poca actividad de trucha en una "romería" de pescadores

Poca, muy poca pesca y una "vergüenza acrecentada" en el coto de Hucho de Villagonzalo II...¡y encima hay que pagar 25 €uros por no pescar!

Al menos lo libros “Dónde y Cómo Pescar en León” y “Caminando por las Ondas” sirvieron para acrecentar la amistad…

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona
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Medio año preparando la "ruta" por tierras charras y abulenses para intentar pescar y disfrutar con los amigos y "a poco", muy poco, nos supo la pesca. Vamos, que casi no nos quitamos el "mono" en esos días pese a varear con ganas e insistencia las aguas del Tormes y el embalse de El Burguillo, allá por el Valle de Iruelas.

Cuatro amigos y un destino, las casas rurales El Dolmen y la Senderilla, en la localidad abulense de Bernuy-Salinero, a 5 kilómetros de la ciudad amurallada, con un objetivo común que no fue otro que pescar en el EDS del Tormes y Villagonzalo II (Salamanca), y el embalse de El Burguillo (Ávila). Al final fue más una excursión de amigos que tres jornadas de pesca,  porque el río y los peces no acompañaron. Son gafes de esta afición.

José Luis Méndez, mi compañero de pesca y amigo, me acompañó en las dos primeras jornadas, mientras que Luis Alberto Díaz "Chingli", y Benigno Sánchez "Beni", lo hicieron en la última jornada.

El centro de operaciones lo fijamos en Ávila, si bien dos jornadas de pesca se desarrollaron en Salamanca y una en la ciudad de Santa Teresa.

TRES ESCENARIOS DE PESCA Y TRES FRACASOS

Las ilusiones estaban en todo lo alto. Nunca habíamos pescado el EDS del Tormes, en Salamanca aunque, como socios del C.D. de Pescadores "Mosqueros del Tormes", José Luis y yo conocíamos el lugar donde deberíamos pescar por haber participado en una jornada de limpieza con nuestro club.
Eran tantas las referencias a grandes truchas y buenas "pescatas" que nunca pensamos en el desastre, y llegó.

En “Ca Virgilio”, en Fresno-Alhándiga (Salamanca) quedamos en vernos con los compañeros de otro club "Valle de Iruelas" de Ávila, club que disponía para sus socios, compartido con Mosqueros del Tormes, de ese día en el EDS. Allí pudimos abrazarnos entre saludos con
De izda. a derecha: Mariano, Truji, JLuis y Germán
Luis A. Trujillo quien nos presentó a sus compañeros: Chema, Mariano y Germán Jiménez, un chaval juvenil que apunta grandes maneras en la pesca y que es uno de los mejores pescadores de Castilla y León de Pesca a Lance Ligero
Germán Jiménez.
Juventud, y así lo demostró en el último Autonómico de la categoría. Mariano, un buen especialista a cualquier arte de pesca, es también montador de moscas y claro, Chema es Chema. Se trata de un conocido pescador  y montador de moscas, no sólo en Ávila, si no en toda Castilla y León. Al final, coincidíamos en muchos amigos comunes de pesca: Viru, Rafa Domínguez, a quienes llamamos por teléfono, y un largo etc.


Chema, pescador, criador de gallos y montador de moscas.
Chema, además de montar moscas con calidad, las confecciona con sus propias plumas de gallo y no de gallos criados en León, si no en Ávila, aunque de procedencia leonesa. Para Chema, la leyenda de que si los gallos de pluma de León salen de la zona de La Cándana,
Campohermoso, Aviados…pierden todo su “poder”, como es la tersura, el brillo, el moteado, es totalmente falso. Él, lo dice con conocimiento de causa ya que desde hace años tiene su propia explotación en Ávila. Yo, no lo puedo certificar porque no lo he visto pero, a tenor de las fotografías bien podría decirse que el “corral” es parecido a lo que conozco en León. En fin.

Después del café y, a sabiendas de la llegada de otros pescadores, caso de Nacho Rojo (Canal Caza y Pesca), y Luis Quesada, escritor y editor, más los abulenses Pedro, el jardinero y su compañero, Juan Finger, el coleta y otros, nos dispusimos a pescar en la jornada matinal, después de encargar la comida para las 14,30 horas en “Ca Virgilio” y dejar, con dedicatoria incluida, algunos libros de "Dónde y Cómo Pescar en León" y "Caminando por las Ondas". La pena es que ya no quedan más y algunos se quedaron son ellos.

LOS TRUCHONES DEL EDS DEL TORMES

Sin quererlo, quedamos emparejados. Dos pescando a lance ligero: Mariano y Germán. Otros dos, a mixta: Truji y JL. Méndez, y dos a seca, sólo seca: Chema y Carmona.
Mientras Mariano y Germán pescaban a cucharilla las chorreras de la zona a la que nos llevaron nuestros anfitriones, casi al comienzo del EDS, Chema y yo, nos dispusimos a pescar a seca casi en la misma zona, pero aguas arriba, mientras Truji y José Luis lo hicieron unos metros más abajo, en la zona de los tres árboles.

Mariano, empleado de RENFE, me regaló un tricóptero negro, mientras Chema me obsequió un una efémera suya, especial para pescar en el EDS.

Tras los primeros lances, ni una, ni otra fueron efectivas pese a las cebadas tímidas, pero cebadas de las pintonas del Tormes. Chema, decidió pescar con una efémera distintas invitándome a probarla. Él, levantó alguna trucha, pero sin tocar escama. Yo, nada de nada, así que decidí pescar con mis leonesas, en este caso una efémera de Josamel, "el antenas", de color amarillo casi verdín.

Después de varios intentos, con fallo al clavar la trucha y mi consiguiente cabreo, pese a los ánimos de Chema que me decía que las truchas estaban muy picadas y era complicado engañarlas, conseguí ver una gran cebada en la orilla derecha. Estaba pescando en la zona media del curso con Chema lanzando a la orilla izquierda y yo a la derecha. La trucha repitió la cebada, cosa que prácticamente no estaba ocurriendo. Por la forma de la cebada parecía una gran pintona. Por mis adentros me dije: "Eduardo, camina unos metros. Acércate muy despacito a la zona de la cebada y nos pesques tan largo".

Haciéndole caso a mi conciencia y al primer intento, conseguí poner la mosca a metro y medio por encima de donde la pintona se había cebado y...¡¡¡zas!!! la clavo, la sujeto y comienzó la fiesta.
Chema me animaba y me pedía tranquilidad, Mariano y
Germán estaban atentos, mientras Trujillo y José Luis, que habían llegado a la zona nuestra de pesca, además de ánimos a voces, se apresuraban a llegar para ver y disfrutar del espectáculo pudiendo fotografiar la escena final.

¡¡¡Es enorme!!!, decía yo y de repente, tras unos segundos de intensidad increíble e indescriptible, el desánimo rodeó todo mi ser: "la he perdido, repetía, mientras casi tiro la caña".
La sensación de impotencia que atravesó la sien. No sabía en que había fallado cuando...¡¡¡eh, la tengo aquí, a mis pies!!!
Parecía increíble. Tras unos segundos, que parecieron eternos, la enorme pintona se había colocado a mis pies. La estaba viendo a metro y medio. Era enorme. Calculo unos 70 centímetros más o menos, y con una boca de miedo. Se mete en las ocas pero, continúo viéndole la
cabeza. "Joer, que ejemplar más bueno", exclamo. La tensión me hace alucinar. No me lo creía. La trucha, tras ser clavada y resistirse en los primeros momentos, decidió hacer todo lo contrario de lo que el pescador espera y salió disparada hacia donde estaba yo. Curioso.

Al final, las ocas y el ejemplar pudieron más que el pescador y cuando me disponía a desprender mi sacadera, me dijo adiós. Había roto mi hilo del 10 y se había llevado la mosca como "regalo".

Tras los suspiros de “mala leche”, las voces se convirtieron en satisfacciones por lo que había gozado, sufriendo. ¡Otra vez será, amiga!
Ni foto, ni nada...

Mariano y Germán ya habían sacado a cucharilla sus primeras pintonas pero Chema y yo, no habíamos tocado escama.
Volvimos a la carga y Chema consigue pinchar un buen ejemplar, quizás el primo o la hermana de la mía. También era buena y tras la lucha y pelea le ocurrió más de lo mismo. Las ocas y el poderío de la pintona hicieron posible que se llevase otra mosca.

Después, poco más. Alguna que otra cebada desordenada y las truchas que entraban muy mal al engaño.
A eso de las 13,45 horas salimos para despojarnos de los vadeadores y marcharnos hacia Ca Virgilio a comer para poder disfrutar a tope de la jornada de tarde en las que los expertos, Chema, Mariano y Truji tenían depositadas todas las esperanzas y nosotros no dudábamos de que así seria.

ENCUENTRO CON NACHO Y QUESADA Y LA COMIDA

Ha sido un encuentro de amistad con los saludos pertinentes tras refrigerarnos con unas cervezas. Hacía mucho calor.
A Nacho Rojo y Luis Quesada los habíamos visto por la mañana, en la otra orilla contraria a la nuestra, cuando llegaban a bordo de su Seat color rojo, pero no les habíamos saludado personalmente.
Habían pescado bastante mejor que nosotros, dijeron, aunque casi al principio del EDS.

Comimos muy bien y, aunque había plato acordado con Truji, éste me había puesto los dientes largos, por el camino, con los "ibéricos", así que en lugar de arroz los pedí. Fui el único díscolo con el menú. Lo cierto es que Truji tenía razón. Los embutidos
ibéricos de Ca Virgilio fueron demasiado abundantes, y ricos, muy sabrosos. Después, carne mechada y postres para irnos para el río con "la barriga muy llena" y demasiado calor que apuntaba tormenta.
Cuando llegamos a nuestra zona de pesca nos encontramos a Rojo y Quesada con otros dos pescadores por una orilla, más nosotros seis por la otra.

Rojo y Quesada parecían atraer a las truchas porque mientras ellos, especialmente el primero, conseguían algún ejemplar y maldecía la perdida de otros, los demás no "veíamos" nada, por lo que mal íbamos a llevarnos alguna pieza a la mano.
Visto lo visto y con el paso de los minutos que llegaron a ser unas horas, a mí casi me salen las "ramas" por las orejas de lo "plantado" que me quedé en la orilla izquierda, esperando algo de actividad de las truchas.

Alguna de "pascuas a ramos" que se atrevían a subir y comer, no se qué comían, pero algo que no acerté a descifrar y claro, el "bolo" en la manga de tarde casi fue genérico, con aburrimiento total y eso que por lo menos pescando al agua, pinché un par de ellas. Nada más.

Un mal día, o peor que mal día, en cuanto a pesca se refiere y para casa, bueno para Ávila con Chema, Germán, Mariano y Truji ya que nos alojaríamos en la Casa Rural La Senderilla, en Berny-Salinero, una grata sorpresa y un alojamiento de "lujo" en un lugar tranquilo, próximo a la capital abulense.

Tras acomodarnos en la Casa Rural, José Luis y yo quedamos en vernos con Truji en Tropicana, de Ávila, un restaurante cafetería que nos sorprendió ya que junto a la cañita, en la terraza, nos acompañaron unas señores tapas, más, mucho más que las leonesas del Barrio Húmedo. Con tres, ya resultaba imposible ir a cenar porque habíamos hecho con las tapas.

LA CASA RURAL, EL DOLMEN MEGALÍTICO Y EL BURGUILLO

Con razón lo del "Dolmen y La Senderilla" como nombre de las dos casas rurales. El dolmen existe en la zona desde la antigüedad pero "vergüenza" deberían sentir las autoridades de la Junta por la dejadez del tal monumento funerario de la antigüedad. Una pena. Aquí les mostramos la dejadez en la que se encuentra el monumento megalítico, aunque más bien se puede decir que no se “encuentra” porque tan olvidado está que casi no damos con él si no llega a acompañarnos Truji.

Con todas las comodidades a nuestro alcance en La Casa Rural “La Senderilla”, casi a estrenar, nos acomodamos dejando el equipaje, antes de bajar a Ávila. La enorme bañera de hidromasaje donde cogen hasta cuatro o seis
personas, nos mostró la grandeza de la misma. Está decorada de forma juvenil y armoniosa, con gusto y comodidad total. Dispone de dos habitaciones amplias, junto a un salón cocina acogedor, con capacidad total para seis personas y con todas las  comodidades que se necesitan para disfrutar la estancia, así como electrodomésticos pero, sobre todo tranquilidad. El pueblo es de lo más tranquilo que he visto.

Bernuy-Salinero, está en la carretera de El Espinar, a cinco kilómetros de Ávila, y merece la pena   las dos casas rurales, porque la calidad precio, dependiendo de la temporada, es excelente.

EL BURGUILLO

La segunda jornada de pesca tenía como destino el embalse de El Burguillo, poco más allá de la tierra de grandes ciclistas españoles: Chava Jiménez, Carlos Sastre y otros.
Tras pasar la localidad de El Barraco, y a la salida de dicha localidad, pronto divisamos lo que puede ser el embalse. No está lejos de la Casa Rural, unos 30 kilómetros.

El día era caluroso y no había nubes en el cielo.
Por primera vez para José Luis y para mí, nos enfrentábamos a una pesca que nunca habíamos practicado: la pesca s mosca de barbos, o lo que saliese.
No resultó fácil el hacer los primeros lances debido a una brisilla que rizaba el agua y nos tiraba la cola de rata para atrás. Tras cambiar la orientación del lance y después de varios minutos, casi una hora, consigo poner el escarabajo recomendado por Trujillo en la boca de un barbo. Creyendo que la forma de pescar es la misma que la de la trucha, le saqué la mosca de la boca.

Una llamada de Luis Antonio para saber de nosotros, me alerta de que hay que dejarles comer bien la mosca y después trabar. Truji nos advierte que, “ojo, la arrancada es muy fuerte tras ser pinchado”.
Tuve una segunda oportunidad pero, también, fallida porque a pesar de esperar a que comiese el barbo bien la mosca, aún así, lo que hice fue quitársela de la boca, aunque sintió el pinchazo y yo el tirón.

José Luis, se tuvo que conformar con un pez pequeño que bien pudiera ser un lucio perca y...¡¡¡nada más!!! Otro desastre de día de pesca.
Cuatro personas más en la zona del embalse tomando el sol y para la casa rural.

Al pasar por El Barraco, paramos a tomar una cañita y ya nos quedamos a comer para después volver a nuestro destino y pasar la tarde en el porche de la Casa Rural hasta que llegasen nuestros compañeros de León y Asturias, Luis Alberto y Beni.
Por cierto, comimos la comida del pescador en un restaurante, junto a la carretera de El Barraco, puré de patatas con ajo y pimentón, típico de la zona y huevos fritos con pimientos y patatas. Plato del día, con 10 €uros por barba. Joer con El Barraco. Por cierto, el vino de la casa era de la zona y estaba muy bueno.

Para hacer boca mientras llegaban, nos tomamos unas botellas de sidra y degustamos el rico "quesu de Gamoneu" que había llevado desde Gijón.
Como buenos compañeros, les dejamos unos "culines" para ellos y la mitad del "quesu" para que repusieran fuerzas tras el viaje.

Tras el acomodo  en la casa de los recién llgados, bajamos hasta Ávila para degustar sus ricas tapas y de la amistad de Luis Antonio y Mariano, que nos acompañaron.
¡¡¡Qué grandes personas!!!

EL HUCHO HUCHO EN VILLAGONZALO II

Cuatro cañas pescando para sacar un solo pez y encima, UN LUCIO.
Llegar a pescar donde hacía 10 años habíamos gozado los cuatro a tope, era como un sueño. Desde entonces nunca pudimos coger este coto de pesca de salmón del Danubio o hucho-hucho y ahora, aunque a mediados de Setiembre, teníamos la esperanza del disfrute.

Conseguir llegar a la zona de El Palomar, donde se encuentra la tumba del pescador "José Cortés", fue toda una odisea.
La zona por la que habíamos accedido años atrás se encontraba cerrada con una verja y su correspondiente candado. Por si acaso, primero llamamos a Luis Antonio Trujillo, a Ávila, y posteriormente, en dos ocasiones, a nuestro estimado Paco Redondo.

Al final, para poder acceder a la zona tuvimos que ir hasta la localidad de Villagonzalo y un poco antes de llegar,  entrar por un camino de tierra hasta las proximadades del río. Fue toda una aventura con mucho cabreo y mal humor.

En la gasolinera, tras la salida de la autovía, no sabían nada de cómo llegar. Por no saber, no sabían ni lo que era un hucho.
Tras algo más de hora y media dando "tumbos" de un lado a otro y con ningún cartel por la margen izquierda del río, nos
encontramos, por la derecha, el primero con su mapa correspondiente de toda la zona. Después, vimos a algunos pescadores que ya se marchaban tras una mañana nefasta. Tres de ellos eran portugueses y no habían conseguido ningún pez. Otros dos pescadores de Salamanca, padre e hijo, tampoco. Así y todo, decidimos calzarnos los vadeadores y salir al río, no sin antes meternos un refrigerio con buenas viandas traídas de Asturias y León.

Con el "buche" lleno, lo intentamos todo. Vadeamos río con tablas enormes y muchos brazos plagados de cañizo e hierbas, además de arboleda de orilla hasta llegar a la zona deseada: EL PALOMAR.

Por el camino, y tras infinidad de lances por parte de los cuatro amigos de pesca, sólo Luis Alberto consiguió tocar y sacar un pez: UN LUCIO.
Tras casi tres horas de pesca y aburridos de tanto lanzar al agua e intentar pescar alguno de los que veíamos en los regatos del río a "robo", ni así fuimos capaces.

José Luis con dos cangrejos rojos.
Lo cierto es que la jornada no fue nada buena, fue HORROROSA. El río estaba totalmente "muerto" y salvo alburnos y cangrejos rojos, nada más vimos o tocamos. Tanto aburrimiento teníamos que nos dedicamos a coger cangrejos rojos, a mano y en la orilla donde estábamos a la espera.

Pagar 25 €uros para ir a pescar el Hucho en el Tormes, se me antoja "un robo a mano armada" por parte de la Junta de Castilla y León, porque ver, vimos pocos pero tocar, no tocamos nada. De pena y eso que utilizamos las cucharillas EDU y otras francesas, un poco raras,  que le enviaron a José Luis.


Decidido, NO VOLVEMOS A PESCAR EN VILLAGONZALO II y les invito a que no lo hagan. Que se quede la Junta con los permisos o cuide lo que se supone es un coto de pesca de salmón del Danubio.