 |
| Javier García Varela con su salmón de 5 kilos. |
Nacido en El
Bierzo (León), asturiano de adopción, casado en Soto de Dueñas y residente en
Gijón
Frases
sueltas:
“La cucharilla es una pesca limpia y que te
da mucha movilidad, puedes buscar a las
pintonas en sitios que con otra modalidad sería bastante difícil”
“El que ve mal la pesca a cucharilla ve mal casi todo,
solo está bien lo que hace él, sin más”
“Para mí, es tan respetable un colega que pesca a
cebo, como el de buldó, ninfa o seca. Cada uno tiene su sitio en el río. No
sobra nadie”
“Siempre pesqué con muerte,
no hago ascos a pescar un tramo sin muerte, libre o coto. Esta temporada llevo
más soltando que llevando para casa, con diferencia”
“Totalmente en contra de la
venta de las truchas de río. Tenía que estar más perseguido. El que quiera
ganar dinero que busque otra forma”
Sobre el Campanu: “Venderlo es un error, que
los que pujan patrocinen unos buenos premios que es un buen marketing”
Sobre la competición: “No es buena para los peces,
y entre los competidores hay mucha envidia. Siempre seré un aficionado porque
no tienes que ser el mejor, tienes que ser tú mismo y divertirte”
Sobre la pesca a Hormiga Alada: “Yo te apuntaría que es un
cebo muy deportivo, en el que no tienes
mucha ventaja sobre el pez”
Sobre las Normativas de Pesca: “Son
una auténtica TORRE DE
BABEL, con mayúsculas. El problema es que las confeccionan funcionarios que no
viven la pesca, ni saben para qué sirve un simple esmerillón”
----------------------------------------------------------------------------------------------
Texto y
fotos: Eduardo García Carmona, José Mª Lorenzo y entrevistado
----------------------------------------------------------------------------------------------
Las
estadísticas apuntan que, en Asturias, residen cerca de 100.000 leoneses, la
gran mayoría en Gijón.
Javier García Varela es un
leonés nacido en Palacios del Sil, una de las zonas hermosas de El Bierzo, allá
por 1958 y que desde los nueve años acompañaba a su padre a pescar. Las noches
anteriores a esas escapadas con su progenitor apenas dormía. En cuanto sentía a
su padre, le faltaba tiempo para levantarse.
A los once años tuvo su primera licencia y,
curiosamente, conserva la segunda, guardada
con especial cariño desde los doce años.
Comenzó pescando bogas en el río Sil, como una gran
mayoría de niños de aquellos años del franquismo. Su primera trucha fue,
casualmente, a cucharilla, una Mepts dorada con pintas rojas, del nº 2, de pala
larga, “estos datos son ciertos, ya que
es la que usaba mi padre. Aquella mañana no se me olvida, yo pesqué tres, y mi
padre una. Fue en el río Sil, en el pozo el Cabalón cerca de Valiña, hoy Tramo
Libre sin Muerte de Valiña, creo”, apunta Javier.
A Javier García Varela, nunca le gustó mucho pescar
a cebo natural, lombriz e insectos acuáticos. Con la cucharilla y “pluma a la leonesa”
era suficiente para pescar durante toda una jornada. Cada arte tiene su momento
y él los compaginaba magistralmente.
Pese a nacer en la zona minera del alto
Bierzo, “Piloña”, que así conocen a Javier en Asturias, vivió con su familia en
la localidad del Bierzo bajo, Bembibre, también con mucha importancia en la
minería leonesa. El traslado no fue porque su padre fuese minero, si no
ferroviario. Por esta profesión, a su padre le destinaron a Gijón (Asturias),
hace ya 40 años y en tierras del Principado comenzó una nueva vida para Javier,
continuando con su afición a la pesca.
En Asturias, continuó
reforzando su afición favorita, pescando el río Aller, el primero nada más
llegar. Después llegó el río Color, entre otros muchos. Pese a ser amante de la
cucharilla y el mosquito ahogado, comenzó a utilizar la lombriz, compaginándola
con la cucharilla.
Conoció en Soto de Dueñas, localidad de la zona de
Infiesto, junto a la que discurre el río Piloña, a la persona que desde hace un
montón de años comparte su vida. Desde entonces sus dos apellidos se
convirtieron en uno: JAVI “PILOÑA” y es que ha pescado tanto en este río que
“hasta las piedras le saludan cuando siente el pisar de sus botas en el agua”,
aunque Javier García Varela, aclara:
"Eso fue una broma de nuestro amigo común, José María
Lorenzo, nadie me conoce por Javier Piloña. Bueno nadie no, él y ahora tú."
¿Por qué pescar a cucharilla?
Es una pesca limpia y que te da mucha movilidad, puedes buscar a las pintonas en sitios que
con otra modalidad sería bastante difícil.
¿Sabes que este arte de pesca está mal
visto por algunos?
Sí, siempre tiene que haber detractores, o
simplemente que no saben manejarla, el que ve mal la cucharilla ve mal casi
todo, solo está bien lo que hace él, sin más, no me preocupa, yo respeto
distancias y nadie me dice nada.
Primero
fue el cebo, ahora quieren cargarse la cucharilla, ¿a qué crees que es debida
esta actitud?
Existe mucho caciquismo en la pesca. A mí me gusta
pescar a lo que me enseñaron desde pequeño pero a “los caciques del río” solo les
vale lo suyo. Para mí, es tan respetable un colega que pesca a cebo, como el de
buldó, ninfa o seca. Cada uno tiene su sitio en el río. No sobra nadie.
¿La pesca a cucharilla es un arte o una
manera fácil de pescar?
¿Fácil?, yo personalmente, hoy, después de cuarenta
y tantos años rodando cucharillas, te diré que no es fácil. A la pesca a
cucharilla, sí se la puede llamarle arte. El resto de artes, para mí son mucho
más fáciles, si es que hay alguna fácil.
¿Cucharilla plateada, dorada o color
cobre, pintada o sin pintar, y por qué?
Depende del rio, yo uso siempre número dos, pala
larga, dorada o plateada. En mi caso es indiferente. Suelo utilizar los dos
tipos, de pintas rojas. En ríos pequeños utilizo tipo Celta en el nº1 por su
menor peso, dorada a rayas rojo o verde, siempre con lateral negro.
¿No
conoces las cucharillas gallegas EDU?
La verdad es que no, aquí en Asturias, no conozco
tienda donde las vendan. Por tú página tengo buenas referencias. Creo que son
artesanas y buenas pero hasta que no las pruebe no puedo decirte nada.
¿Para pescar a esta disciplina que es
mejor río de montaña o ribera?
Depende de la altura de la temporada. A mí me privan
los ríos de montaña.
¿Pesca con muerte o sin muerte y por
qué?
Siempre pesqué con muerte, no hago ascos a pescar un
tramo sin muerte, libre o coto. Esta temporada llevo más soltando que llevando
para casa, con diferencia. Así y todo, no me tiembla la mano para soltarlas,
los tiempos evolucionan para bien, nunca le insinuaría a nadie que obre de una
forma o de la otra.
¿Cuál es tu opinión sobre la venta de la
trucha y su prohibición?
Totalmente en contra de la venta de las truchas de
río. Tenía que estar más perseguido. El que quiera ganar dinero que busque otra
forma. La culpa principal la tienen los restaurantes. Este año pasado, en la
zona del Cares, decomisaron muchas piezas de trucha, reo y salmón en varios restaurantes,
ya es algo bueno, pero tendrían que poner sanciones ejemplares.
Y con el Campanu, ¿qué se puede hacer?
Venderlo es un error, que los que pujan patrocinen
unos buenos premios que es un buen marketing.
¿Pescador de competición o simplemente
aficionado?
Aficionado siempre, no tienes que ser el mejor
tienes que ser tú mismo y divertirte.
¿Qué
piensas de la competición en la pesca?
No es buena para los peces, y entre los competidores
hay mucha envidia.
¿Qué te parece la mosca seca o la pesca
a sedal pesado?
Es una modalidad que nunca me ha inquietado. Es muy estática. Yo no podría practicarla.
Por
cierto, ¿conoces la pesca a Hormiga Alada?
Yo te apuntaría que es un cebo muy deportivo, en el que no tienes mucha
ventaja sobre el pez. Hay que pescarlo con una caña, tipo inglesa y no tienes
mucha ventaja por que se utilizan anzuelos muy pequeños, en el límite con la
legalidad, pero legales, y una línea muy fina. Yo, uso un once, por consejo de
Rafa, gran pescador y amigo, que regenta una tienda de artículos de pesca en
Gijón, que fue quien me inició en este tipo de pesca. Es una maravilla.
¿Tienes muchas “espinas clavadas” en
esto de la pesca?
No, ninguna, siempre fui al río a relajarme y sin
necesidad de carne.
Las Normativas de Pesca son una auténtica
“Torre de Babel”, ¿crees que debieran tener menos prohibiciones y ser más
genéricas?
Sí, son una TORRE DE BABEL, con mayúsculas. El
problema es que las confeccionan funcionarios que no viven la pesca, ni saben para
qué sirve un simple esmerillón. Restricciones, pondría alguna más, bajaría el
cupo de trucha y reo, y tres salmones por pescador me parece excesivo, con uno sería
suficiente. Dejaría más tramos libres, no como el Cares-Deva que apenas le
dejaron zonas libres de pesca, casi todo son cotos. No se trata sólo de
recaudar.
¿Debiera la Administración estar más
pendiente del río que de los pescadores?
La actual Administración, hablando de esta temporada,
solo está pendiente de “el qué dirán cuatro caciques”, y de recaudar.
¿Falta vigilancia en el río o también a
los pescadores?
Van de la mano, el problema es que los guardarríos
son a la vez guardamontes y no pueden abarcarlo todo como quisieran. Son muy
pocos, me consta que algunos días tienen un solo guarda, dos a lo sumo, para
todo un río como el Sella, ya que uno de ellos tiene que estar en el precinto.
Y a los pescadores, en general, ¿no les
falta concienciación por y para el río y los peces?
Totalmente de acuerdo. Un porcentaje muy pequeño de
pescadores con muerte y pocos más de pesca y suelta, están concienciados. Estos
últimos se preocupan más de incriminar a los de pesca y cesta y después ellos,
o al menos algunos, cuando nadie les ve, también las matan.
¿Ríos con vida o vida para los ríos?
Es muy importante que los ríos tengan vida, serían
sino cloacas, no tendrían utilidad.
¿Pescar o admirar el río?
Primero, admirar el rio, no solo es agua, insectos y
peces.
A su alrededor se genera gran parte de la vida que,
sin los ríos, no la habría.
¿Cómo están los ríos de Asturias
comparados con los del resto de España?
Estos últimos años salí poco fuera de Asturias, pero
por lo que me comentan amigos, salvo en zonas sin muerte, bastante parejo.
¿Merece la pena salir a pescar?
Para mi es una válvula de escape a esta vida tan estresada
que tenemos. O sea, sí merece la pena.
¿Tú rincón favorito para evadirte pescando?
Cualquier río no contaminado, quedan pocos, pero
alguno sí que hay.
¿Un compañero de pesca?
Uno no, tres, pero me gusta bastante la soledad en
el río. Te doy tres nombres: Aitor Escandón, José María Lorenzo y Ángel Manuel
Martínez Ardisana.
¿Un lance inolvidable?
Coto de El Brezo, Mayo de 2.013, pesqué un salmón de
cinco kilos, y me dio sacadera, Manuel García Cibrián, con 89 años, una leyenda
viva de los pescadores de salmón en Asturias.
Un consejo para nuestros hijos si es que
les dejamos algo en el río.
Que no hagan lo que hicimos nosotros, que practiquen
una pesca sostenible.