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jueves, 16 de octubre de 2008

GALERIA DE PESCADORES DE TRUCHA

JOSE ICARDO LOSCOS

Pescador de mar y río y experimentado montador de moscas.

Pepe Icardo, un jubilado “pillado” por la pesca de mar pero, enamorado de la pesca en el río y la trucha.

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona.
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Es como un coloso: alto, fuerte, con barba metida en canas, cara de buena persona y con los pies en tierra.
JOSÉ ICARDO LOSCOS, es un valenciano de 68 años que se inició en el mundo de la pesca a la temprana edad de 7 años, en la escollera y playa de Gandía, junto con sus primos, algo mayores que él. ¡Ya ha llovido! Lo que primero eran escarceos en el mar, se fue convirtiendo en pasión, hasta que con 20 años probó a pescar en el río, quedando prendado de la singular “pintona”, “la reina de las aguas”.
La “pichina”, “el anguilomet” y otros cebos eran utilizados por Pepe y sus primos para pescar en la playa utilizando varales largos, con un plomo y el anzuelo por encima del mismo. “Así sacábamos lubinas de hasta 3 y 4 kilos”, apunta.

Pepe Icardo, tenía un taller de náutica a las afueras de Valencia. Al lado había un taller de torno. Con el trato entre vecinos de negocio, se inició una gran amistad. “Él era pescador de truchas y yo siempre había creído que pescar trucha era en la zona norte de la península: Galicia, Asturias, León…y cuando me dijo que en Valencia también había truchas, no le creía. Así fue como me inicié en la pesca de río, acudiendo al Turia, en la zona de Chulilla, donde precisamente ahora estamos intentando recuperar la trucha común que hace años había desaparecido, entre el pantano de Benagéber y Loriguilla. Allí comencé pescando a mosquito ahogado, con boya, convirtiendo la afición de la pesca en mi verdadera pasión”.

- ¿Pesca de mar o río?

Si me das a elegir, la pesca de río. Para mí, lo máximo de la pesca a es la trucha. El salmón, por desgracia, no lo he podido probar. He pescador en mar todo tipo de peces desde escollera, playa, roca, embarcación pero, el máximo es pescar una trucha. En agua dulce he pescado todo tipo de peces: lucio, perca, bass…pero la trucha es la trucha.


- ¿Recuerdas tú primera trucha?

¡Claro que la recuerdo! Mi primera trucha fue por debajo de Villamarchante y a cucharilla. Llevaba una pequeña caña de spinning, con un carrete Abu Cardinale y en el primer lance, ¡zás!, trabé mi primera trucha. Fue debajo del puente del ferrocarril, de un pueblo que está por debajo de Villamarchante que se llama Ribarroja. Existía un puente de hierro por donde pasaba el ferrocarril y justo debajo estaba yo. La trucha medía unos 25 centímetros y ahí ya me envenené. Aquella batalla con la trucha, la tensión, todo, todo…¡como para olvidar mi primera trucha! Curioso, fue la primera y última vez que pesqué a cucharilla, porque al ver aquel animal con tres anzuelos clavados en la boca, que casi no podía quitárselos, me impresionó tanto que decidí dejar la cucharilla. Bueno, en verdad todavía pesqué dos o tres veces más, pero lo abandoné y comencé con el mosquito ahogado.

-La pesca de la trucha cada vez va a menos y está en claro peligro de recesión, ¿crees que esto se termina o que volverán a recuperarse poblaciones de truchas?

Pienso que se recuperaran poblaciones. Los pescadores de truchas tenemos un entusiasmo tan grande por recuperar los ríos y las truchas que, a base de concienciación, limpieza de cursos fluviales y estudios sobre poblaciones piscícolas actuales, vamos a forzar a la Administración para que trabaje a favor del río y la trucha, o lo que es lo mismo, a favor de la propia naturaleza.

-¿Pesca con muerte o sin muerte?

Sin muerte, rotundamente.
Al principio pescaba con muerte y, aunque en Valencia entonces los cupos eran de 20 truchas por pescador y día, bien pudo decir que yo nunca las llevaba para casa. Con dos o tres truchas para mi esposa y para mí eran suficientes. Actualmente, continúo con la misma tónica, llevar dos o tres truchas para casa, pero sólo una vez a año, el resto pesco sin muerte.

-¿No crees que con el cambio climático se va a terminar todo?
No creo.
Todos los gobiernos del planeta están tomando conciencia de lo que significa y poco a poco se irá ganando parte del terreno perdido, recuperando la capa de ozono, haciendo desaparecer los agujeros negros.

-Vamos, que nuestros nietos van a conocer físicamente a las “pintonas”, ¿no?

Creo que sí y eso que no he podido inculcar a mis hijos la afición por la pesca. No se por qué. Tengo un nieto que todavía es muy pequeño para pescar, aunque tengo depositada toda mi confianza en él. Hace unas fechas le regalé un cuadro con moscas y se quedó entusiasmado.

-Eres montador de moscas para la pesca, ¿Cuándo comenzó la afición?

Al principio compraba las moscas pero, varios amigos me enseñaron a montarlas y poco a poco fui pescando con mis propias moscas. Ahora las voy mejorando y experimentando con nuevos materiales y modelos.



















-¿Cuál es tú mosca seca preferida?

Los pescadores siempre tenemos mil moscas en las cajas, aunque en realidad sólo pescamos con seis o siete.
Para mí, de las efímeras la Rhodani, a principio de temporada me da muy buenos resultados. La Ignita, también, me ha dado siempre muy buenos resultados y cuando las ruchas están muy duras, tengo unas pequeñitas ninfas que las llamo “brasi”, montada en un anzuelo minúsculo del 20, que imita a pupa pequeñísima. Se monta en un anzuelo el 20 o el 22, con un hilo de cobre enrollado y junto a la anilla, dos vueltas de hackle de pavo real.
La ninfa “oreja de liebre”, también, me ha dado muy buenos resultados.

-¿Una provincia para pescar truchas?

Sin lugar a dudas, León.

-¿Y para pescar Lubinas en el mar?

En cualquier lugar del Mediterráneo tenemos lugares excelentes. Para mí, pescando a rapala, prefiero un lugar hermoso de la provincia de Castellón: Alcocebre. Existe una escollera muy baja, a menos de un metro del agua, con mar muy limpia, donde se ven las rocas el fondo y metiendo el rapala entre los pasillos que se forman entre las rocas, casi siempre me sale alguna lubina de las que pasan de los dos y tres kilos.

-Para finalizar, ¿qué consejo daría a los pescadores en general?

Que la pesca es un deporte-afición precioso que, además de ejercitarte físicamente, de da una paz espiritual única. Por si esto fuese poco, te da disfrute de la naturaleza, emoción y amistad con muchas personas. Gracias a esto último y con la misma afición, tengo amigos en León, Navarra, Galicia, Asturias y en gran parte de España. Por ello, creo que el mejor consejo es la concienciación para cuidar nuestro entorno, todo lo que nos rodea que es nuestro propio hábitat. Cuidándolo, nos cuidaremos a nosotros mismos.