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sábado, 13 de junio de 2009

"Didymo, el alga asesina".

A la vuelta de tres años los ríos leoneses podrían estar “muertos” a causa del alga que forma “el moco de la piedra”.
Saúl Blanco Lanza, Biólogo de la Universidad de León, ponente de la 4ª Conferencia de la XLIII Semana Internacional de la Trucha en León
Proviene de Nueva Zelanda y en EEUU está causando estragos en todos los cauces fluviales.

No existe un método para poder erradicarlo.

Los pescadores deberán concienciarse para desinfectar su material de pesca antes de volver al río.

Curiosamente, ningún medio de comunicación de León cubrió tan importante información.

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona.
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La cuarta conferencia desarrollada dentro de la XLIII Semana Internacional de la Trucha de León, cuyo ponente fue el Biólogo de la Universidad de León, Saúl Blanco Lanza, lo ha dejado muy claro: “prácticamente es imposible erradicar esta diatomea que ya está en los ríos leoneses y que primero se presentó en el río Ara (Huesca) y más tarde en el río Soriano de Revinuesa”.
Para poder atajar el mal conocido como “moco de la roca” habría que secar los cauces fluviales o, todo lo contrario, dejar correr con mucha fuerza el agua embalsada para que arrastre el alga. Así y todo, siempre quedarían las esporas, lo que resultaría imposible poder eliminar esta plaga que, actualmente, está en 15 puntos de la geografía leonesa como los ríos: Porma, Torío. Omaña, Yuso, Órbigo, Orza…y que terminará colonizando toda la cuenca del Duero y, prácticamente, toda España. En 2006 se publicó un artículo en el que se hablaba de la seriedad de esta invasión y por qué España reunía condiciones idóneas para su desarrollo.

Este microalga de la clase diatomea, Didymosphenia geminata, es una de las especies invasoras más agresivas y aunque, por el momento no existen métodos para combatirla, la gran tragedia radica en que alterará todo el ecosistema y terminará matando el río en poco meses.
Se podría convivir con el mal, siempre y cuando todos, pescadores y no pescadores, nos concienciemos y actuemos eliminando de nuestras botas de pesca, anzuelos, sacaderas, etc. la causa de la infección.
Los métodos de prevención son latosos pero asequibles. Por ejemplo: dejar secar durante tres días las botas o el material que hubiese estado en contacto con el alga, o meter, durante diez minutos, el material en lejía con proporciones 1 a 10, lo mismo que en cloruro sódico, o congelarlo a -20º
Métodos de prevención existen pero, ahora hace falta que los pescadores lo utilicen.
Otra solución sería vedar los ríos varias temporadas.
¿Con cual nos quedaríamos los aficionados a la pesca?

RECONOCIMIENTO EN EL RÍO

Conocer que es lo que vemos en el río es primordial para, en todo caso, avisar a las autoridades competentes.
Basta con fijarse en las piedras del lecho de los ríos.
Primero, veremos en las piedras puntos negros. Después se convertirá en color pajizo, casi blanco, y se verá crecer rápidamente con tentáculos que lanzan las esporas.
En Boñar, en el puente del camping existen ya colonias maduras, después de pocas semanas.
¿Por qué es peligrosa esta alga, también conocida como “alga chapapote”?
Sencillamente, porque cubre el lecho del río y acaba con las larvas de los insectos, base de la cadena trófica y por lo tanto, imprescindible para el la vida y desarrollo de los peces.
Los frezaderos sufrirán alteraciones importantes, por lo que la presencia del alga hará imposible que los mismos se puedan desarrollar. Esto indicará la disminución de los peces en el río.
Además, no sólo la vida piscícola se verá alterada, también la vida humana se verá afectada por Didymo.
Los atascos en las acequias de riego, tuberías, tomas de agua, depuradoras, etc. Estarán en la orden del día.
Afortunadamente, no se trata de un alga tóxica pero, por ejemplo, los bañistas en zonas de Didymo, padecerán alteraciones de la piel y en la córnea de los ojos.

El reconocimiento en el río es fácil. Se trata de un alga con consistencia mucosa, de ahí su nombre de “moco de roca”. Al contacto con la mano no se deshace con facilidad. Tiene un tacto de papel mojado. En León, tiene formas digitiformes. Lo realmente peligroso del alga son los tentáculos que son polisacáricos.

COMPROBAR, LIMPIAR Y SECAR (prevención, contención, seguimiento)

Como estrategia los biólogos aseguran que hay muy poco que hacer. Hoy, no existen mecanismos para combatir a Didymo. Existen productos químicos, como sulfatos de Zinc, pero pueden ser muy efectivos o todo lo contrario. El peligro es que estos productos pueden ser tan perjudiciales para el ecosistema como el alga. O paran el avance del alga o se lo cargan todo. Hoy por hoy, no existen métodos para erradicar la plaga, apuntan los entendidos.
Lo único que nos queda es esperar a que se descubra algo sobre Didymo en EEUU, porque el problema lo tienen allí., como en Nueva Zelanda, Italia, Noruega, Suecia… como un problema grave. Menos grave lo tenemos en España, Portugal, Francia…pero esto no quiere decir que no cubra todo el planeta porque, el alga “asesina”, el moco de la roca o el alga chapapote, ya está presente en todo el mundo.
Sólo nos resta comprobar donde está el alga. Avisar a las autoridades competentes. Limpiar las zonas bien por desecación o por riadas que arrastren el alga. Por lo tanto, la prevención y contención del desarrollo de Didymo será la tarea principal a desarrollar. El seguimiento de todo el proceso se hará imprescindible. La información con lo que ocurra será primordial. No puede haber oscurantismo en este tema. La Administración tiene la obligación de informar a pescadores y público en general y realizar las medidas correctoras determinantes para erradicar, en lo posible, esta plaga.

COMO AYUDAR PARA SOLUCIONAR EL PROBLEMA

RECOMENDACIONES

Esta alga es conocida popularmente como "didymo", "alga chapapote" o "moco de roca", y se considera actualmente como una de las especies invasoras de agua dulce más agresivas de todo el mundo.Si usted ha ejercido la pesca en éste río, las recomendaciones a tomar para evitar su propagación, siguiendo el informe de Confederación Hidrográfica del Duero, son las siguientes:


Evite la pesca y las actividades recreativas en los tramos afectados.

Compruebe siempre su ropa y el material que haya estado en contacto con el agua en los cauces donde se hayan detectado infestaciones.

Tampoco desplace agua, animales, plantas o rocas entre cauces.

En cualquier caso, las botas y los aparejos de pesca se pueden descontaminar sumergiéndolos durante diez minutos ya sea en agua caliente (60º C) o bien en una solución de lejía al 2 % (20 ml de lejía por litro de agua) o sal al 5 % (50 gr de sal porlitro de agua), aclarando con agua corriente.

Avise a las autoridades si detecta la presencia de D. geminata.En caso de sospechar el desarrollo de crecimientos masivos, póngase en contacto con:


Junta de Castilla y León, Servicio Territorial de Medio Ambiente (Tel. 987 296164/65; correo electrónico: sanferfa@jcyl.es y gomcacce@jcyl.es


La Confederación Hidrográfica del Duero (Tel. 983215400;

Correo electrónico:psf@chduero.es


Instituto de Medio Ambiente (Tel. 987293136; correo electrónico: sblal@unileon.es


Recomendaciones específicas para los pescadores


Evite el uso de vadeadores y botas con suela de fieltro.Si no puede limpiar el material con los métodos indicados, déjelo secar totalmente durante tres días o congélelo a -20º C.

Las redes y nasas de pesca que permanezcan largo tiempo sumergidas requerirán de una descontaminación minuciosa antes de su reutilización.

Elimine el exceso de agua de las capturas antes de abandonar el río.

No las limpie en otros tramos diferentes.

No desplace agua sin tratar entre distintos cauces.

2 comentarios:

Roberto Coll Alcalde dijo...

Con lo que he leido se me han puesto los pelos como escarpias. Solamente nos queda ya esta plaga, que parece bíblica. Nuestros queridos ríos parecen condenados a la muerte, cuando se solucina un problema (depuradoras) aparece otro más grave. Primero fueron las propias especies piscícolas como el lucio, luego el mejillón cebra, y ahora el alga de mier... El río Revinuesa al que haces referencia creo que, si es el que yo pienso, está en Soria y no en Segovia, en concreto es uno de los afluentes del Duero próximo a su nacimiento en los Picos de Urbión, comprueba la información.

Anónimo dijo...

Querido Roberto:
Como siempre estás a la última. Efectivamente, el río Revinuesa se encuentra en Soprfia, no en Segovia. Ya está corregido.Por lo demás, lamentarlo pero la situación es esa y ya está en la práctica totalidad de los ríos españoles.
Por cierto, como periodista sentí vergüenza al presentar al biólogo de la Universidad de León, con un tema tan importante, y ver sólo en la sala a 32 personas. Ni una más, ni una menos. Las conté.
Todavía peor. Hacía unos días que había saltado la noticia los medios de comunicación. Pueds bien, ni un sólo medio de comunicación de León se preocupó por enviar a un redactor y publicar el tema. ¿Esperarán a que se lo den por escrito?
No entiendo nada. ¡Qué pais!

Eduardo.